Entrevista al guitarrista y compositor platense Marcos Edward en relación a su carrera y el grupo “Barquitos Edward” con el cual grabó  “Lo que el destino te depare “, lanzado por el sello DISCOS ICM el 31 de Julio del 2019. Participan del grupo Luciano Fortín en batería y Ezequiel Dutil en contrabajo.  El disco se puede escuchar en www.discosicm.com

Entrevista realizada por Iván Consorte, 12 de Julio de 2020.

– Hablanos un poco de Barquitos Edward ¿Cómo se formó el grupo?

Con Ezequiel y Luciano nos conocemos hace unos 20 años ya, y habíamos tenido algunas fechas a trío alrededor del año 2003 tocando standards. Volvimos a tocar en este formato recién en el año 2013, pero fue a mediados del 2014 donde surge la idea de incorporar composiciones originales y comenzar a tocar con el nombre actual del grupo.

– ¿Cómo es tu relación con este tipo de formación? 

El trío de guitarra – bajo – batería me gusta mucho, me resulta una formación con mucha interacción, que propone una comunicación muy directa con los otros músicos, más que un cuarteto por ejemplo. Desde lo personal, da bastante responsabilidad y protagonismo a mi rol de guitarrista: en lo melódico – armónico, en tener resto suficiente para lograr un discurso que no resulte monótono, y que tenga variantes. Con respecto a lo compositivo, puede resultar desventajoso el tener menor posibilidad textural al ser solo tres, pero justamente trato de componer pensando en esta formación y en los músicos con los cuales trabajo, y la riqueza textural y tímbrica que puede lograrse satisfactoriamente.

– ¿Cómo surgió la idea de hacer este disco? 

Desde que comenzamos a hacer música original con los Barquitos, fui componiendo durante tres años la música que terminó siendo la del disco. Creo que a medida que iba avanzando en las composiciones fui pensando el disco como obra, tratando de darle el mayor sentido de unidad posible. Por ejemplo, hay tres “micropiezas” que las pensé para el disco; para ser tocadas en vivo también, pero si no hubiera sido por la idea del disco futuro capaz no hubiese compuesto esas piezas tan cortas. Venía concentrado en las “macropiezas” más bien, en obras largas con varias secciones.

En cuanto al nombre del disco, de los temas y del orden de los mismos, estuvo rondando esta idea de viaje hacia un lugar desconocido, de transitar el proceso, de la incertidumbre del devenir… nada más relacionado a este 2020 que nos toca vivir (jaja).

– ¿Cómo fue el proceso de grabación?

El proceso de grabación fue muy breve en comparación con todo el recorrido anterior y posterior. Transcurrió en un fin de semana, habiendo pasado más de tres años de componer, arreglar, ensayar y tocar mucho en vivo la música; y luego de la grabación pasó poco más de un año hasta que el disco se editara y saliera a la luz.

Lo grabamos en el hermoso estudio “Doctor F” que tiene Florencio Justo en CABA. Siento que fue perfecta la elección desde la comodidad que sentimos grabando, y del resultado en el audio final. La mezcla y máster fue realizada en el mismo estudio. 

– ¿Qué experiencias te dejó todo eso?

Considero que hay diferentes maneras de entrar al estudio, he vivido varias, más como músico integrante que como productor de la música a grabarse. Hay veces que el proceso “rápido” puede funcionar, si el lenguaje resulta común, puede generarse algo fresco e interesante. En este caso, el hecho de que sea una música tan personal, que no resulta “standard”, el cómo se dio el proceso, aunque fuera largo, para mí fue muy positivo. Entramos al estudio con la tranquilidad de saber cómo sonamos y con la amalgama de musicalidad y amistad que nos une.

– ¿Qué te gustaría que se genere en los oyentes? ¿Tenes alguna recomendación para hacerles al momento de que lo escuchen?

Entiendo que estamos en una era en que la gente no escucha discos de la misma manera que antes, en los mismos dispositivos que lo hacía antes, que la atención se hace más dispersa, que gana lo inmediato… En “Lo que el destino te depare” por supuesto uno puede escuchar las músicas por separado, pero trato de buscar la experiencia de obra en su totalidad. El poder escuchar el disco de principio a final como cuando uno mira una película, sumergiéndose en lo sonoro con unos buenos auriculares o parlantes sería lo ideal, aunque sabemos que no todxs disponemos de esos medios. No quiero dejar de mencionar la edición física del disco, el enorme trabajo que hicieron Juan Fiuza y Juan Gaimaro con el arte y diseño de la tapa también le añaden un sentido de unidad a la obra, que sería lindo que el oyente pueda tener en sus manos.

– ¿Qué lugar ocupa el jazz en tu estética como artista?

Ocupa el lugar principal, no el único, pero sí el más relevante. Desde la formación, casi sin darme cuenta fue como un camino solo de ida. Lo que significa desde la improvisación y desde las posibilidades sonoras, su flexibilidad para fusionarse y acercarse a otras músicas lo ha hecho siempre muy apasionante para mí.

– Para terminar ¿Podrías nombrarnos cinco discos que te parezcan importantes en tu formación como artista?

Elijo cinco, ¡aunque me resulte difícil! Sobre todo, pienso discos que en alguna época me influenciaron mucho, y que me marcaron en la formación. Pero quedarán varios afuera. Ahí van:

  1. “Gone, Just Like a Train” (Bill Frisell)
  1. “The Road to You” (Pat Metheny Group)
  1. “In Pas(s)ing” (Mick Goodrick)
  1. “Diminutive Mysteries (Mostly Hemphill)” (Tim Berne)
  1. “The next step” (Kurt Rosenwinkel)